Respuesta de un seguidor crítico a Rubius

(Imagen extraída de @Alecmolon_YT vía Twitter)

 

Por Juan Carlos Solórzano

 

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No tenía pensado escribir sobre este tema. Ni cuando estalló la polémica ni en sus días posteriores pese a que estuve en el directo, que si no recuerdo mal llegó a durar 10 horas, en el que Rubius en un ambiente tranquilo y con un par de cervezas dejaba caer que se iría a vivir a Andorra. Después de esto el debate ha estado en programas online como Yo, Interneto hasta medios tradicionales como TV3. Los motivos son ya conocidos pero resumiendo: su familia se ha ido a Noruega y la mayoría de sus amigos se han ido a Andorra. Y el dinero es un añadido, pero si fuera su única motivación se hubiera ido hace 10 años.

Aprovecharé el comunicado de Rubius escrito el día viernes 29 de enero para tratar diferentes cuestiones que han marcado la polémica, pero también señalar otras que van más allá de esto.

En este comunicado expone las razones por las cuáles se va y dedica un par de párrafos con críticas hacia los medios de comunicación. Los acusa de usar clickbait, falta de contraste y fuentes. La prensa ha centrado la cuestión de los youtubers/streamers como los principales responsables de la evasión fiscal y tildar de “criminales” a varios de estos y en concreto al propio Rubius. En su opinión es porque desde hace tiempo que estos medios sienten envidia de los creadores de contenido en internet. Ya que estos han demostrado que pueden ser más influyentes y generar más repercusión con menos presupuestos (y desde su habitación).

Si bien es cierto que muchos medios han enfocado esta problemática como si fuera algo propio y exclusivo de los youtubers/streamers,  ni mucho menos es algo nuevo. La cuestión de que se vayan a Andorra reaviva un debate que existe desde hace tiempo. Porque “los nuevos ricos” se parecen bastante a los “viejos ricos”. Hemos visto a deportistas, políticos, empresarios y demás personalidades públicas que han repetido esta “fórmula”. Muchos de estos también hacen donaciones para lavar su imagen pese a que tributen en otro país. Cosa que también hemos visto en estos “nuevos ricos”. Que ojo, no estoy en contra de las donaciones, pero se recaudaría mucho más si estas personas tributarán en España. Una demostración de esto es ir al último informe de los técnicos de Hacienda en el que señala que hay 91.600 millones de fraude fiscal anual. Otros datos que se pueden extraer en el informe de Oxfam Intermon que refleja que compañías del Ibex35 tenían en 2018 unas 805 filiales en paraísos fiscales y además unos 13.000 millones de desvíos de beneficios empresariales que corresponden a unas pérdidas fiscales en España de 3.250 millones de euros. Como he dicho, no es algo nuevo.

Pero quizá poner el foco a personas como Rubius viene por un matiz relevante que Ibai Llanos dijo en su directo de Twitch. Explicó que, a diferencia de otras figuras públicas, los streamers y youtubers tienen mayor cercanía e interacción diaria con su público, tanto menores como mayores de edad, esto implica una gran responsabilidad.

Por este motivo entiendo la reacción del inspector de la Agencia Tributaria que cita Rubius. El inspector se sorprende de la actitud de muchos youtubers que hablan abiertamente de irse a Andorra para pagar menos impuestos. Este tipo de mensajes chocan con actitudes que anteriormente eran más disimuladas porque, aunque en algunos casos fuera legal (y otros que no) era algo reprochable socialmente. Ahora parece algo de lo que enorgullecerse o algo de lo que estar contento. Con todo esto, estoy de acuerdo que tanto si es disimulado o no; por un motivo de negocios o un motivo de entrenamiento de altura (como dicen muchos deportistas) deben ser investigados para evitar irregularidades y que la “picaresca” no se salga con la suya.

Otra cosa que me llamó la atención, como bien destaca Rubius, es la manera en que sus seguidores celebraron que se fuera a vivir a Andorra. De hecho, en anteriores ocasiones le han preguntado e insistido sus propios seguidores “¿Por qué no te vas a Andorra?” y varias veces ha eludido una respuesta o quitado hierro al asunto hasta ahora. Digo esto porque me parece llamativo que entre mucha gente que mira y consume su contenido (y el de otras personas) existe la idea de que el culmen de la buena vida para su streamer o youtuber favorito es irse a Andorra. Pero esto tampoco es casual, esta imagen ha sido también promovida por varios creadores de contenido online (como meme o no) de que en Andorra ganan más dinero y pueden tener una vida más lujosa: que si lambos, que si mansiones y tal… Esto lo vinculo a una de las razones por las cuales se va. Luego iré a la cuestión de impuestos, pero esta me parece interesante también.

Rubius habla de que un gran peso sobre su decisión es que la mayoría de sus amigos y compañeros de profesión de diferentes plataformas como Twitch, Facebook Gaming o Youtube viven ahí o quieren vivir ahí. Me llama la atención esta visión de Andorra como una utopía. Verlo como un objetivo en la vida, un país hecho para ellos y por ellos, que pueden hacer una comunidad alejada y emancipada del resto de la sociedad. Lejos de todos los problemas sociales, políticos, fiscales y en definitiva desconectar de la realidad cotidiana. Esta respuesta individual solo se la pueden permitir unos pocos privilegiados y lamentablemente con consecuencias negativas para el resto.

TheGrefg respondiendo al tweet donde Rubius publicaba su respuesta, ponía lo siguiente: “Nuestra libertad les duele demasiado”. Esto refleja indirectamente algo que acabo de comentar. Efectivamente “su libertad” tiene efectos negativos. Me explico. Las personas que se van a otro país para pagar menos impuestos ya que ocupan los tramos más altos de IRPF y que en un sitio u otro van a tener sus necesidades básicas cubiertas ya goza de una libertad de elección mayor que el resto. Un ejemplo: un trabajador que se queda en paro tiene una posibilidad de irse a otro país a buscar un empleo y probar suerte o bien quedarse aquí en desempleo con el riesgo a que debido a la falta de ingresos se quede sin las necesidades básicas como comer, beber, agua, luz o vivienda… Por lo tanto, existe una libertad desigual ya que el trabajador no tiene la misma libertad para desplazarse. El dinero permite tener derechos que la mayoría de la ciudadanía no tiene. Pero es que además de eso, tiene otro efecto negativo. El problema viene cuando estas personas deciden irse o encuentran herramientas para poder pagar menos o no pagar. Y en consecuencia al final pagan los mismos y las mismas de siempre.

De seguir esta tendencia, que llevan haciendo desde hace tiempo muchas empresas, la financiación dependerá exclusivamente de las rentas bajas y medias. Y en cambio las rentas más altas cada vez eludirán como puedan su responsabilidad ejerciendo “su libertad”. Esa misma libertad de elección que deja a los demás sin. Porque ellos pueden encontrar formas de dejar de pagar impuestos y por lo tanto, hacer que cada vez haya menos ingresos en las arcas públicas para mantener prestaciones y servicios públicos que benefician a la mayoría de la sociedad. Porque pagando menos no se van a mejorar, de hecho, se ha demostrado que hace falta más, pero luego volveré sobre esto.

Volviendo al comunicado, Rubius habla de los impuestos como algo necesario para aportar al país donde resides y que por su parte está contento de haberlos pagado durante 10 años. Sin embargo, explica que Hacienda lo tiene en el punto de mira desde hace tiempo con inspecciones fiscales, buscando cuentas ocultas en Europa o EEUU y el trato recibido estas semanas por parte de los técnicos de Hacienda con sus declaraciones. Además, añade una crítica entre la relación Estado y ciudadanía. Justifica que el ciudadano pueda tomar la decisión de irse (dentro de la legalidad) si el Estado no cumple su parte.

Empezaré por el final. Me da la sensación de que se habla del Estado desde una lógica de consumidor/producto. Es decir, pagar por algo a cambio y si no te lo da, tú puedes decidir “libremente” irte y desprenderte de todo ello. Esto es una visión bastante reducida de lo que es el Estado a mi entender. El Estado no es solo un proveedor de servicios. Sirve como garantía y seguridad de ciertas necesidades básicas de la sociedad en su conjunto (no tú como consumidor individual), como poder ir al hospital o poder tener una educación pública. De hecho, muchos autores y autoras han reivindicado otras funciones como la innovación. Por ejemplo, la economista Mazzucato reivindica el papel del Estado Emprendedor, ilustrando esto con el Iphone como prueba de que muchos de sus componentes han sido desarrollados gracias a inversiones públicas. Otro ejemplo lo pone Roy Cobby en Twitter sobre como Amazon ha basado su rápido crecimiento en aprovecharse del servicio de correos público norteamericano. Pero además de esto, hay otra función importante que tiene que ver con el desarrollo del “progreso y prosperidad” que se menciona en su comunicado, concretamente, el de la redistribución de la riqueza que entre otras formas se consigue mediante impuestos progresivos.

En el comunicado, Rubius hace hincapié en las constantes investigaciones a las que se ha visto sometido. Creo que el problema más bien es que se hacen pocas a las personas con mayor nivel adquisitivo. Y esto se puede constatar el hecho de que España (35,4%) esté por debajo de la media de la UE (40,3%) en presión fiscal tomando los datos de 2018. En todo caso el objetivo es que haya más investigaciones en especial a la gente que tiene la posibilidad de hacer trampas y enriquecerse sin pagar lo que les corresponde. Como se ha visto en casos recientes como por ejemplo Shakira que fingió residir en las Bahamas hasta 2014 pero la Agencia Tributaria detectó que vivía en España desde 2011.

Rubius no ha hecho mención a esto pero desde diferentes sectores que le defienden hablan del concepto “esfuerzo fiscal”. Como bien dice el sociólogo César Rendueles en Twitter: “la noción de esfuerzo fiscal aplicada a un país es terraplanismo económico”. El índice de esfuerzo fiscal tiene sentido aplicado a un individuo ya que si ganas más y pagas más impuestos es un sacrificio menor que si ganas poco. Y curiosamente la gente que defiende esto luego es reacia a poner impuestos más progresivos… Pero, además, este índice aplicado a un país tiene problemas como ignorar la distribución de la renta, el reparto de carga fiscal de cada país… Y lo más importante es que sus resultados no dicen mucho, la relación de la presión fiscal y la renta per cápita da un resultado que será: menor renta conlleva un mayor esfuerzo y al revés a la inversa. Y como dice el artículo de Ricardo Rodríguez (2020) “estaremos sugiriendo siempre que a mayor pobreza de un país menores han de ser sus ingresos fiscales y más reducido su sector público”. Es decir, que los que tengan menos sigan teniendo menos.

Otra argumentación del comunicado trata la cuestión la legalidad. En efecto, no está haciendo nada ilegal. Esto no significa que esté exento de críticas. Tampoco que sus acciones no sean motivo de debate social porque realmente tiene implicaciones políticas (y no me refiero a partidistas concretamente). Como se ha dicho anteriormente, generan más repercusión que muchas personas con un nivel similar de vida. Por eso se ha originado este debate que ha marcado incluso la agenda política. Aun así ¿las leyes son inamovibles y nunca cambian? Y ¿no es desde el debate público y nuevas demandas sociales donde pueden surgir nuevas leyes? Un ejemplo sobre la legalidad y la condena social es el caso del exministro Soria. A raíz de los Papeles de Panamá el exministro Soria dimitió por mentir y estar detrás de una sociedad que operaba en un paraíso fiscal. Pero lo primero decantó la balanza y esta era una cuestión ética y moral que dañaba tanto su imagen como la del PP.

Esto ha provocado un debate social y mediático importante. De hecho, ya han empezado a surgir enmiendas en el Congreso de los Diputados para volver a considerar Andorra un paraíso fiscal. Pero esto de los youtubers y streamers solo es una consecuencia de múltiples problemas estructurales de este país. Problemas que requieren respuestas políticas. Se han visto muchas propuestas a lo largo de estos días. Una de ellas es aumentar la presión fiscal al menos hasta la media de la UE y así dotar de herramientas a los inspectores fiscales para poder hacer su trabajo. También está la opción de poder reducir los 183 días (prácticamente medio año) que, si sobrepasas este límite de tiempo, debes pagar impuestos aquí porque pierdes tu condición de residente fiscal en el extranjero. Por otra parte, tenemos la propuesta de ampliar los tramos, ya que actualmente a una persona que gana de 60.000 a 300.000 se sitúa en el mismo tramo y por lo tanto tiene que pagar los mismos impuestos. Así, se podrían aumentar los impuestos a los que realmente tienen más ingresos.

Para concluir, no tengo intención de convencer a Rubius, ni nada por el estilo. Más bien poner en valor todo lo que está dejando atrás y analizar ciertas consecuencias que ha tenido el hecho de que se vaya a Andorra. Rubius ni mucho menos es el primero ni es el peor neoliberal, pero sí que con todo este revuelo se ha aprovechado para calar ciertos mensajes en contra de lo público. Cosa que hace unos meses en pleno confinamiento y de aplausos diarios a los sanitarios no se atrevían tanto. Por último, quiero mencionar uno de los vídeos de habla hispana con más likes de la historia de Youtube. El vídeo es una recopilación de los memes virales del año con la participación de muchos y muchas youtubers, este vídeo es el Rewind Hispano 2020. En mitad de este vídeo se dedica un momento de seriedad para mandar el mensaje de “los verdaderos héroes de este año, los sanitarios”. La mayoría de youtubers que hicieron reacción a este vídeo elogiaron, aplaudieron o reconocieron la importancia de la labor de los sanitarios. Pero lamento decir que no son héroes ni seres con habilidades sobrehumanas. Son trabajadores y trabajadoras (en su mayoría públicos) que necesitan mayor financiación y mejores condiciones laborales para poder hacer mejor su trabajo. Todavía con más razón en un contexto como el actual, de plena tercera ola. Una de las formas para poder hacerlo y contribuir es mediante impuestos. Como se ha visto durante la pandemia, aún se necesita mucho más.

Referencias

Rodriguez, Ricardo (2020) El uso falaz del esfuerzo fiscal. Eldiario.es. Disponible en https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/presion-fiscal-esfuerzo_129_6035085.html (revisado el 30 de enero de 2021).

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